Rondas de color de rosa

Publico hoy, pero ayer de noche sentí la imperiosa necesidad de ponerme a escribir antes de dormir, por eso de calmar el espíritu, ante la enésima tropelía declarada en medios para enfangar un terreno que pocos entienden y menos son conscientes de la complejidad y recursos que requiere para ser abordado con garantías.
Creía más que muerto y enterrado aquel urbanismo moderno, segregador y funcionalista que en los años 50 se promovió con la carta de Atenas, y que en mayor o menor medida fue adoptado en las periferias de las urbes durante el ladrillo, pero parece que realmente nunca se fue y hay gente dispuesta a hacer a España “great again” al mas puto estilo Trump, devolviéndonos a la burbuja, a la locura constructiva y al hacer sin pensar en las consecuencias, sin tener en cuenta el futuro de ningún otro sector, a la sociedad o al entorno en general. Los mismos causantes de ese bum ahora nos vienen con recetas únicas y mágicas para solucionar los líos que ellos mismos crearon.

No negaré que los accesos a un barrio como la Florida, en Oviedo, son nefastos, en gran medida por culpa de la persona que ayer fue entrevistada en el Comercio, pero la solución no pasa por hacer una vía de alta ocupación o directa, ni existe una única solución.

Pensando exclusivamente en el vehículo privado, alguno debería saber ya que los seres humanos nos movemos de manera egoísta, por ello, si entre dos puntos, en la actualidad conectados, generamos una vía alternativa directa, esta tenderá a saturarse y con ello reducirá el desempeño de toda la red, esto es conocido como la Paradoja de Braess, formulada en el año 1968 y más que probada en multitud de ciudades, es decir, aquellas ciudades que han simplificado su red igualando las calles, aumentado la permeabilidad de las mismas y simplificando su jerarquía viaria, han visto reducido su tráfico, sus atascos, su siniestralidad y su contaminación, mientras que aquellas que han aumentado carriles, creado infraestructura nueva y jerarquizado aun más su malla han visto aumentar sus atascos, su siniestralidad y su contaminación.
Por ello, la solución de acceso a la Florida no pasa por construir un vial, jamás lo hará, ni por construir dos, pasa por múltiples soluciones abordadas para los diferentes medios de transporte. Entre estas soluciones, lo más parecido a ese vial es racionalizar la malla urbana de manera que genera una distribución más lógica que mantenga las conexiones y simplifique determinados cruces, eliminando determinados cuellos de botella al permitir una mayor permeabilidad del tráfico, es decir, cambiando la categorización de vías e igualándolas. Por otro lado, escoger determinadas zonas para la expansión urbana, más contenida, más densa y con una clara orientación a la suturación de barrios, para que no existan zonas inconexas y fondos de saco. Una tercera medida pasa por el fomento del transporte público, más en un barrio que tiene ¡tren! Por último, la inclusión en sus viales de los diferentes medios de transporte con un plan para cada uno, en uno de los barrios de expansión más próximos al centro y en el que el peatón y el ciclista deberían encontrarse con el menor número de barreras posibles.
NO OS DEJÉIS ENGAÑAR POR SOLUCIONES ÚNICAS PORQUE NO EXISTEN, especialmente cuando lo propuesto como solución única está mas que probado como un fracaso absoluto en términos de movilidad.

Por otro lado, cuando este señor afirma en referencia a una entrada a Oviedo que por allí pasan 60.000 coches (se pasó tres pueblos con este número) y que por algún lado los tendrán que meter, supongo que querrá transformar General Elorza, Adelantado de La Florida y Víctor Chávarri en autopista… No es la cantidad de vehículos lo que define el tipo de vía, es la velocidad a la que se puede circular por la misma, la ciudad empieza en Guillén, el barrio de las Flores, ya empezaba allí antes de construirse la autopista.
La eliminación de las autopistas urbanas aumenta la permeabilidad del tráfico haciéndolo más fluido, permite la inclusión de otros medios de transporte en su trazado, facilita la interconexión de zonas segregadas mejorando estos barrios social y económicamente, reduce el ruido y la contaminación en estas zonas abundando en beneficios para la salud, y generalmente, reutiliza espacios baldíos como parques lineales que sirven a multitud de propósitos.

Va siendo hora de que esta gente que muestra públicamente un absoluto desconocimiento de su campo y su profesión tenga la contrarréplica que se merecen

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Retos urbanísticos y una estocada presupuestaria para el barrio de El Cristo.

Los titulares sobre temas relacionados con el urbanismo y la arquitectura están a la orden del día. Oviedo cuenta con multitud de espacios que deben reflejar el cambio que la ciudad necesita; un cambio que a través del urbanismo articulará mejoras en movilidad, accesibilidad, cohesión social; unos espacios que despiertan el interés de los vecinos y para los cuales se suceden constantes anuncios y propuestas desde un gobierno tripartito más preocupado por los titulares que por los hechos. Para mí, y obviando la fábrica de gas al estar en manos privadas, los principales espacios son:

Transformación de la Y: no se trata de impedir el paso de vehículos, ni de alargar el trayecto, se trata de hacer ciudad, interconectar barrios segregados, recuperar espacios para peatones y ciclistas generando nuevos espacios verdes y equipamientos, todo ello mediante un proceso participativo. Una actuación que sólo requiere voluntad política y un presupuesto muy bajo en comparación con otras ideas para la zona; en este caso, mediante una adecuación del ancho de los carriles de autopista al ancho de ciudad junto con la unificación de la calzada se dejarían libres, y recuperaría para el uso y disfrute de los ovetenses más de 300.000 m2.

Otros accesos a Oviedo: un tema muy poco tratado en su conjunto pero necesario para mejorar la calidad de vida de los vecinos de la Ronda Sur y Plaza Castilla, asumiendo mediante nuevas infraestructuras el crecimiento que la ciudad ha tenido en estas zonas, y contribuyendo con las mismas a dispersar el tráfico ganando permeabilidad, entretejiendo los barrios afectados y recuperando espacios verdes y para el peatón, una responsabilidad conjunta del Ayuntamiento y del Principado.

Recinto de La Vega: el recinto de la fábrica de armas requiere del liderazgo adecuado para ser reclamado al Ministerio de Hacienda sin ningún tipo de compensación hacia el Ministerio de Defensa, algo que hasta el momento ha sido inexistente. Un espacio sobre el que se pueden plantear muchas soluciones a varios problemas y carencias de Oviedo, contando siempre con los vecinos y con las fortalezas de la ciudad en determinados sectores.

Fábrica de Loza de San Claudio: un espacio realmente olvidado en todos los aspectos y con un presente incierto por las pocas noticias sobre el mismo, en principio, aún perteneciente a la Agencia Tributaria y con la posibilidad de ser adquirido por el Estado a precio de saldo, abriría la puerta a multitud de usos necesarios para la población de San Claudio y su entorno, así como para la ciudad

Las barreras urbanas: la línea de FEVE a su paso entre los barrios de La Florida/Las Campas y Vallobín representa una brecha importante que no se soluciona con la construcción de un único puente, especialmente por el desarrollo lineal de ambas zonas, resultando imperativa la finalización de la calle que discurre paralela a dicha vía en la Florida y posteriormente sobre la misma, para ordenar con ella el tráfico y liberar a la Argañosa de gran parte del suyo. Del mismo modo, la ejecución de la losa de RENFE y la construcción de la calle Pepe Cosmen junto con su desarrollo urbanístico y la ejecución de la estación de autobuses no han contribuido a paliar la segregación del barrio de Ciudad Naranco con el resto de la ciudad, aunque aún hay cabida para alguna que otra propuesta de interconexión peatonal.

Spa de Ciudad Naranco: A la espera aún de la resolución del contrato con la constructora, soy de la opinión de un aprovechamiento de lo construido, como ya indiqué en este otro artículo, por el hecho de que puede resultar más barato y porque los vecinos claman por un espacio deportivo que en nada contradice lo ya ejecutado.

Antiguos depósitos de agua de El Cristo: Una obra del arquitecto Sánchez del Río que se encuentra un poco olvidada y cuyo destino, debido a su ubicación, debería relacionarse con las facultades, y que para conservar su arquitectura, que es prioritario, debería adaptarse como sala polivalente, centro de conferencias o auditorio ligado a la actividad universitaria.

Conjunto histórico de Olloniego: La eterna promesa de rehabilitación y/o restauración que nunca llega para salvar un palacio y puente cuya primera referencia data del año 1145 y que podría ser hoy en día un referente turístico que ayudara a reavivar la zona de Olloniego, pudiendo agregarle también usos deportivos y recreativos.

Conjunto fabril de La Manjoya: los restos de la antigua fábrica de explosivos son uno de los grandes desconocidos pero sin duda están ubicado en una zona con gran potencial natural. Recuperar estas construcciones manteniendo su entorno natural abre un mundo de posibilidades para dotarlas de algún sentido lúdico, turístico, de formación o nuevamente empresarial.

Pero de todos los espacios y reordenaciones pendientes, la más importante es la parcela del antiguo HUCA en el barrio de El Cristo, un barrio que vivía de cara a este espacio, hasta el punto de resultar el corazón económico del mismo y que necesita inmediatamente algún tipo de medida paliativa para la brecha en que se ha convertido esta parcela; medidas como la apertura de las zonas verdes o la iluminación de los caminos. Por mi parte, siendo un firme defensor de la participación ciudadana, me veo obligado a sugerir dada la urgencia, que se actúe ya desde el Principado destinando una partida económica para la implantación de determinados usos o necesidades, listados hace ya más de un año por el mismo Gobierno. Para estas necesidades (una residencia de ancianos, centros de formación profesional, oficinas para el ERA y un lago etc.) se estipulaban unos metros cuadrados mínimos que, por suerte, algunos de los edificios presentes en la parcela cubren a la perfección, como ya describí en esta otra entrada sobre el proceso participativo, en algunos casos uniendo en un mismo edificio varios usos perfectamente compatibles y que devolverían la actividad durante todo el día que necesita la zona, primero con las zonas obras de adecuación y posteriormente con la actividad propia de cada equipamiento. Existen otros muchos edificios y espacio en la parcela cuyos usos pueden ser definidos mediante procesos participativos una vez solventada la situación de crisis que vive el barrio, pero una vez llegados a ese punto participativo, sería necesario resaltar la importancia en el aprovechamiento de las parcelas más próximas a las facultades para trasladar allí las que ahora ocupan Llamaquique, debido a que este movimiento permitiría una reordenación completa de la ciudad, liberando espacio en el centro para otros posibles servicios, y especialmente para la futura ejecución de la ciudad de la justicia, resultando el campus de Llamaquique idóneo por la proximidad de los juzgados ya existentes (se reduce la obra y el coste), por la limitación y concentración horaria de su actividad (que contribuiría de descongestionar el centro por la tarde) y por la movilidad propia de la ciudad, con la inmensa mayoría de bufetes, despachos, etc. próximos a esta localización. Por tanto, la parcela de El Cristo resulta clave para reordenar la ciudad teniendo en cuenta la movilidad dentro de la misma, la reunificación de servicios y el mantenimiento de un crecimiento sostenible y sectorizado que favorecerá al policentrismo que debe desarrollar la ciudad.

Ignorar un año más al barrio de El Cristo y a la ciudad de Oviedo en los presupuestos autonómicos, no hace más que destruir puestos de trabajo, depreciar las viviendas y locales de la zona y aumentar la factura futura al permanecer los edificios aprovechables sin ningún tipo de mantenimiento. Por parte del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento, en lo que concierne al presupuesto autonómico no espero menos que todas las reclamaciones posibles para que se atiendan las demandas y necesidades de sus ciudadanos, pero en lo referente exclusivamente a la ciudad, les exijo como ciudadano la altura de miras y voluntad necesarias para afrontar los cambios que se avecinan, sin titulares vacíos, propuestas sin contenido y promesas sin presupuesto.

Líneas de autobús. Objetivos y principios para un transporte sostenible en Oviedo

La actualidad ovetense está compuesta por muchos asuntos que no están siendo abordados, ni mucho menos debatidos, en las sesiones plenarias; principalmente porque gran parte del tiempo esta siendo dedicado a menesteres que poco o nada tienen que ver con las competencias municipales, pero que generan titulares favorables y efectistas en favor del equipo de gobierno y su imagen de cambio.
En este caso voy a ocuparme de las líneas de autobús, una parte del Plan de Movilidad que debe y puede ser cambiada por el Ayuntamiento, pero que vistos los pasos dados hasta ahora, no parece estar enfocada convenientemente. Parece que contar con los vecinos y que estos participen se resume en plegarse a las demandas de las asociaciones. En el caso que nos ocupa, proponer mejoras en las líneas de autobús a los trabajadores es un paso lógico y necesario (y que debería realizarse periódicamente), sin embargo, proponer lo mismo a los vecinos, es algo que debe ir acompañado de medidas de información pública, de educación y de un estrategia previa que desde el Consistorio marque las líneas rojas de actuación, o al menos, el sentido de lo que se ha de plantear.
El actual proceso ha comenzado de manera inversa, recogiendo todas las demandas y carencias detectadas por los vecinos, lo que parece indicar que, a través de las mismas, se construirán las nuevas líneas o se plantearán cambios a las actuales. Si se partiera con una estrategia clara desde el inicio, cualquier propuesta debería estar argumentada para su consideración, ahorrando tiempo en el proceso y permitiendo que cualquier individuo pueda plantear una propuesta y no sólo los supuestos afectados.
En este caso concreto de las líneas de autobús, no podemos olvidar que estamos hablando de una parte esencial del Plan de Movilidad Urbana Sostenible, y que el mismo tiene un cometido claro, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 20% para 2020. Desde la implantación del PMUS, las emisiones de GEI han aumentado, principalmente por el aumento del uso del vehículo privado.
Por tanto, el principal cometido de estas líneas es competir con el coche, y para ello no sólo deben suponer un ahorro económico al respecto de este,también deben resultar atractivas por sus tiempos y sus recorridos.
Por todo ello, en Oviedo deben plantearse varias subdivisiones o jerarquías de líneas que, funcionando en conjunto, propicien este cambio en la movilidad de nuestra ciudad. Para ello, lo primero a tener en cuenta son los cambios en la distribución y fisionomía de la ciudad, la cual ha pasado de un desarrollo concéntrico a uno lineal. Esta nueva linealidad debe estar bien nutrida de medios de comunicación públicos que eviten que el centro actual se sature con el trasporte privado (como sucede) y los nuevos centros se desarrollen convenientemente, incluso de manera especializada (como también sucede). Plantear a lo largo de este desarrollo Suroeste-Noreste varias líneas de autobús, con el número de paradas indispensables y en los puntos clave, junto con recorridos lineales, permitiría reducir mucho los tiempos de recorrido entre cabeceras, serviría de complemento al transporte a pie y competiría con los tiempos del transporte privado, ganándole en los apartados económico y ecológico, resultando al fin una opción para todos aquellos que utilizan el coche dentro de la ciudad. Estas líneas deben complementarse con otras que interconecten los barrios al tiempo que dispongan de cabeceras importantes, se aproximen lo máximo al centro, tengan una coordinación horaria decente con las anteriores y cuenten con las paradas mínimas e indispensables en cada barrio para ser un complemento al transporte a pie que realizan mas del 60% de los ovetenses. Con estas medidas la trama urbana de Oviedo podría ser cubierta con sólo cinco líneas.
Del mismo modo, Oviedo cuenta con importantes núcleos fuera de la trama urbana que deben atenderse con la misma filosofía de rapidez del servicio entre cabeceras, o entre estas y el centro (principal destino y zona de intercambio entre líneas y medios trasporte), para nuevamente resultar una alternativa en tiempos a lo que supone desplazarse en vehículo privado y encontrar aparcamiento en la ciudad. Generar en el casco urbano puntos de referencia de intercambio de pasajeros, que también sean destinos en si mismos, es lo único que puede garantizar un modelo de trasbordos en el transporte público. Con estas premisas, los grandes núcleos del concejo podrían ser conectados con Oviedo mediante cuatro líneas.
Por último, para completar este plan, deberían atenderse las pequeñas parroquias rurales del concejo mediante microbuses, para evitar su aislamiento y despoblamiento, estudiando sus flujos y orientando su dependencia hacia el núcleo o zona urbana más cercana, para que a través de la misma tengan acceso al resto de líneas y por tanto a los puntos clave que estas recorren, siendo importante evitar dobles pasadas por las zonas o recorridos excesivamente duraderos.
Con esta bases pueden comenzar a diseñarse unas líneas de autobús eficientes y realmente enfocadas a competir con el vehículo privado como medio de transporte, aunque llegados a este punto y pensando en el futuro, es necesario mencionar que existen unas enormes potencialidades para el transporte de Oviedo si se desarrollan las líneas de FEVE a tal efecto, un plan que podría requerir una gran inversión, pero que sin duda cubriría las necesidades de la ciudad durante décadas, ayudaría a atender mejor el desarrollo lineal de la misma y lo haría de manera más sostenible y rápida.

Música en directo, ruido y medias verdades.

Hablar del problema actual como algo en contra de la música en directo en general, o de un bar en particular, es falso. Generar un movimiento popular en este sentido es un golpe bajo, que a mi entender pretende marcar como villanos, para después ensalzar como héroes salvadores de la cultura, a quienes sin cambiar lo que de verdad importa, sólo conseguirán generar más crispación ciudadana y problemas a los vecinos colindantes de estos establecimientos. Por tanto, y siendo conciso, cuando hablamos de actuaciones en directo estamos hablando de ruido y de vibraciones que se producen desde una o varias fuentes, que pueden estar amplificadas o no, pero que de cualquier modo van a superar ampliamente el umbral de los 55dB, por lo que los locales en los que se desarrollen estas actividades calificadas como molestas (este es su nombre molesten o no) deben estar adaptados para que el desarrollo de su actividad no perjudique a los vecinos, especialmente en horas de descanso.

La OMS y la Unión Europea tienen bien claro dónde está el límite y cuales son los niveles de ruido admisibles. Según sus propias tablas y estudios, alcanzar valores de 55-60dB causan molestias en las personas, por encima de 65dB nos producen trastornos del comportamiento, y si llegamos hasta ruidos superiores a 90dB podrían provocar una pérdida de la audición si el ruido es prolongado en el tiempo. El ruido puede causar trastornos puramente fisiológicos, como la pérdida progresiva de la audición, hasta los psicológicos, como la irritación y el cansancio. A estos efectos se unen la disminución del rendimiento y la concentración, alteraciones cardiovasculares y metabólicas que se manifiestan con aumentos de presión arterial, problemas del ritmo cardiaco, aumento de los niveles de colesterol y glucosa en sangre. Para luchar contra la contaminación acústica se han redactado multitud de planes para reducir la incidencia que la misma tiene sobre la salud de las personas, y se han aplicado mejoras como la renovación del asfaltado de calles por pavimentos fonoabsorbentes, la reducción de la velocidad de circulación, la concesión de ayudas para mejorar fachadas y ventanas que aíslen no sólo térmica sino también acústicamente, etc.

Para un paso real hacia la eliminación de la contaminación acústica debe existir una legislación que recoja las recomendaciones de OMS y la Unión Europea a nivel estatal, autonómico y local. Es precisamente aquí donde comienza el conflicto. La ley del principado de Asturias data del año 1985, y ya ha sido superada por la Ley 37/2003 de 17 de noviembre y el Real Decreto 1367/2007 de 19 de octubre, a los que posteriormente se unió el Código Técnico de la Edificación (CTE) y su Documento Básico de Protección Frente al Ruido (DB-HR), por lo que existe un desfase enorme entre la realidad europea o española, y lo que se aplica en el Principado y Oviedo. A esto debe sumarse la dejadez intencionada de no aplicar convenientemente durante décadas nuestras propias normativas y con ello haber permitido que los ayuntamientos tampoco actualizaran sus ordenanzas municipales y, concretamente en el caso del Ayuntamiento de Oviedo, hicieran de la dejadez su bandera y de su Ordenanza Municipal de 1993 (ligeramente modificada en el 2000) su parche para aparentar hacer algo.

El primer error por parte del Ayuntamiento es no revisar que los locales en los que desarrollan actividades molestas cumplan con la normativa específica, más allá del papel, algo a lo que obliga la Ley estatal y que ahora sólo se hace si hay varias denuncias vecinales. El segundo es no actualizar sus ordenanzas a los mínimos exigidos por la Unión Europea y España. El tercero y último es no exigir que los locales se adapten a las nuevas estipulaciones en materia de ruidos y vibraciones, para con ello garantizar unos mínimos de convivencia vecinal, al igual que se exige a otras instalaciones, locales, maquinaria e incluso vehículos.

Por tanto, el problema tiene un doble filo. Por un lado tenemos locales que sin cumplir con los mínimos recomendados para desarrollar su actividad sin molestias, exigen continuar con la misma o incluso implementarla, por el simple hecho de que ellos siempre han trabajado así y no quieren cambios, especialmente cuando compiten contra otros locales más modernos y mejor adaptados (y caros) que si cumplen con estos mínimos pero no poseen el carácter y referencias que exclusivamente da el tiempo. Por otro lado, el Ayuntamiento llevaba años ignorando su propia normativa en beneficio descarado hacia un sector concreto, y enfrentando injustamente a vecinos contra hosteleros, pero ahora ve como debido a las crecientes presiones vecinales y el resurgir de la participación política de los ciudadanos, se ha quedado sin excusas para asumir su papel, aplicar sus ordenanzas o reformarlas para adaptarlas al bien común.

La solución al igual que el problema debe tener dos vertientes. Por un lado los locales que quieran ofrecer actuaciones que superen 55db deben adaptar sus instalaciones a tal efecto para mantener su licencia. Por otro lado, el Principado, pero especialmente el Ayuntamiento, debe redactar una nueva Ordenanza Municipal adaptada a las necesidades actuales de protección frente al ruido y velar por su cumplimiento, a la par que ofrece un periodo de adaptación, con incentivos y ayudas para adecuar los locales interesados en seguir desarrollando su actividad musical como hasta ahora.

Spa de Ciudad Naranco. Sigue sin cambiar nada

Ayer se publicaba una noticia en el diario La Nueva España  que arrojaba algo de luz sobre el tema del fallido Spa del Naranco. Resulta reconfortante que un periódico recupere sus ganas de investigar y cuestionarse las propuestas que emanan del Ayuntamiento. La noticia venía a corroborar casi todos los aspectos por los que me posicioné en contra de la voluntad coincidente de dos Equipos de Gobierno diferentes, e incluso antagónicos, de demoler el equipamiento. Siempre he defendido la conservación de la estructura levantada de manera pública a través de diferentes redes sociales por varios motivos que relataré más tarde.

Primero es conveniente recordar que no debemos pasar por alto el origen de la problemática, situado en la mala gestión que realizó la UTE Naranco Wellness de toda la concesión, especialmente de la ejecución de obra, y en la cual debemos implicar inexorablemente al Equipo de Gobierno saliente, el del PP, el cual permitió que todo se iniciara sin las debidas garantías para su finalización y posterior funcionamiento, incluyendo varios episodios extraños para con la empresa y las exigencias de cumplimiento del contrato establecido.

Del mismo modo, todo lo anterior no es óbice, por parte del PP, para que abandonaran durante años una estructura que es de titularidad municipal, excepto para utilizarla como reclamo electoral.

Tras la aparición de esta información, parece claro que ninguno de los dos equipos de gobierno, ni el anterior del PP ni el actual tripartito PSOE-Podemos-IU, están dispuestos a pagar ni un sólo céntimo por la estructura. Estoy de acuerdo en que lo que pide la empresa puede ser justo, pero contando con indemnizaciones varias, cláusulas de todo tipo y un largo etc. que seguramente figurará en las condiciones del contrato, que aún no es público, la estructura podría salir a un precio muy inferior a los más de 3 millones que ahora reclama, pudiendo entonces ser reutilizada convenientemente como apunta el informe de la Arquitecta Municipal.

Tal vez sea porque soy interiorista, o tal vez porque la mayor parte de mi vida laboral (que tampoco es decir mucho) la he dedicado a realizar reformas y rehabilitaciones, pero me parece que contar con un espacio completamente diáfano y preparado para piscinas y zonas húmedas es un auténtico lienzo en blanco lleno de posibilidades, especialmente cuando estos son equipamientos demandados por el barrio; por tanto a mi entender, hasta que no exista un informe técnico incontestable que asuma que la estructura se desploma, ésta es y será aprovechable.

Por mucho que el Alcalde y la Vicealcaldesa hablen de soluciones inmediatas, resulta que para derribar la estructura primero deben esperar a que los litigios finalicen; una vez finalizados y siendo completamente favorables, que podrían no serlo por mucho que se niegue esta posibilidad, deberían entonces proceder a la realización de un concurso para adjudicar el derribo; una vez ejecutado por sentencia judicial comenzarían los estudios propios del Ayuntamiento para propiciar y organizar un concurso para la idea aprobada, la cual también incluirá un proceso de participación ciudadana que implicará aún mas tiempo; para, por último, comenzar la ejecución. No digo que el proceso pueda durar cuatro años, pero sería mucha casualidad que nuevamente se mostraran proyectos de este tipo de cara a unas elecciones, una medida tan criticada en este blog y por quienes hoy ostentan el Gobierno de Oviedo. Otra posibilidad podría ser que se lancen a realizar un proceso participativo sin haber terminado los procesos judiciales pendientes y sin seguir los pasos administrativos antes descritos, lo cual para un partido muy dado a hablar de vieja política y de casta, sería repetir los mismos patrones de órdago y construcción de castillos en el aire que nos han traído a la situación actual.

Tras mis visitas a asociaciones de comerciantes, vecinos y a varios particulares de Ciudad Naranco, está claro que el barrio necesita instalaciones deportivas municipales, nadie niega que la pista finlandesa es una gran espacio para la práctica del deporte pero, unas piscinas, un pequeño gimnasio municipal, varias salas para que las asociaciones del barrio puedan hacer uso de las mismas con actividades lúdico-deportivas, una guardería pública o un centro de estudios para la zona más joven del barrio, son cosas que pueden hacerse dentro de la estructura ya existente, porque está preparada para ello, se haría en mucho menos tiempo que con la solución planteada hasta ahora y también con un precio que probablemente resultaría mucho menor.

Pero no es sólo el edificio, la parcela cuenta con una cantidad ingente de metros libres, en los cuales podrían construirse pistas al aire libre o cubiertas, puede que incluso un polideportivo al uso, o bien un campo de Rugby en condiciones con el que en la actualidad la ciudad no cuenta, a pesar de la creciente afición a este deporte y de tener un equipo en División de Honor.

Son sólo ideas, pero ninguna se me ha ocurrido a mí, todas han surgido de reuniones, de trabajar con los vecinos y de “patearse” la zona, aunque este tipo de trabajo junto al ciudadano sólo se les reconozca a los mismos que ahora traicionan su promesa de campaña.

Modificar las líneas de autobús no es suficiente

A pesar del cambio de Equipo de Gobierno, del cambio de la orientación política del mismo, e incluso de los aires regeneradores que algunos vendían en campaña, el cambio sólo se muestra en los titulares de prensa, pero no representa en ningún caso el cambio sustancial y profundo que Oviedo necesita en varios temas, siendo uno de ellos el transporte urbano.

Hasta ahora, las soluciones planteadas en materia de movilidad siguen careciendo de la visión de conjunto que tanto se reclama desde este blog, y sólo han conseguido aproximarse a las problemáticas derivadas de este tema de manera parcial y proponiendo simples parches.

Es necesario recalcar, y puede que esta sea la gran diferencia, que el tema central es la movilidad o trasporte urbano, mientras que las soluciones que se trasmiten generalmente desde el Ayuntamiento hablan de transporte público. Siendo estrictos, el trasporte público es una parte del transporte urbano, por tanto sólo una parte del problema. La movilidad urbana se planea desde el Consistorio con el fin de cumplir unos objetivos, mediante la elaboración y cumplimiento de un Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), que en este caso es la verdadera raíz del problema.

Modificar las líneas de autobús significa modificar parcialmente el Plan. El vigente PMUS presenta un acertado análisis y diagnóstico de la movilidad de la ciudad, sin embargo, relata una serie de necesidades y objetivos que posteriormente obvia durante el desarrollo de sus propuestas. Es por ello que planteando modificaciones parciales nunca conseguiremos que el plan funcione, pudiendo incluso empeorar sus ya de por si malos resultados. Debido a esto se hace necesaria una revisión completa de las propuestas del plan para cumplir los objetivos medioambientales propuestos en el mismo y que se cumplan determinados mínimos en el transporte público, el tráfico y la recuperación de espacios para el peatón. La importancia de un plan de este tipo no reside en facilitar medios públicos de trasporte a los ciudadanos, eliminar tráfico, fomentar el uso de transportes sostenibles o facilitar el uso de la bicicleta y el transporte a pie, sino en cómo la suma de todos estos factores contribuye a hacer una ciudad más habitable para todos y con menos contaminación ambiental, lumínica y acústica.

El hecho mismo de la existencia de algunas soluciones en el vigente PMUS que se encaminan en el sentido opuesto al de los objetivos del propio Plan, hace que el mismo sea inservible y nunca debiera haber sido aprobado. Si aún no ha sido sustituido, y hoy en día no resulta un tema central, puede ser debido a que los partidos que primero estaban en la oposición y ahora gobiernan en tripartito, carecieran de la visión crítica (y experta) suficiente para que entre tanto árbol, fueran capaces de ver el bosque. Esta última idea personal está fundamentada en que con el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), pasa algo parecido y se ha obrado de manera similar, lo que me lleva a pensar que desde los partidos que componen el Ayuntamiento no se ha dado la importancia política suficiente a estos aspectos tan trascendentes para el día a día del ciudadano y para hacer una ciudad sostenible y con futuro.

Para ofrecer un cambio real en la movilidad de Oviedo no hacen falta parches, hace falta contar con un verdadero Plan de Movilidad Urbana Sostenible desarrollado con la participación, y no sólo opinión, de los vecinos; hace falta un Plan que realmente persiga objetivos medioambientales importantes a corto, medio y largo plazo; hace falta un Plan que ofrezca soluciones para los problemas de tráfico, que plantee un sistema de transporte público eficiente, que facilite los desplazamientos en medios de trasporte sostenibles y que apueste por el peatón y los hábitos de vida saludables. En definitiva, es el momento de redactar un PMUS que realmente promueva la sostenibilidad y esté al servicio de sus ciudadanos, al contrario del actual.

Ideas, trabajo y compromiso.

Hacía meses que no escribía en este blog. Para mi escribir siempre ha sido un desahogo pero debido a diferentes compromisos me ha resultado imposible dedicar parte de mi tiempo a expresaros mi opinión sobre el urbanismo de Oviedo y la gestión de la misma ciudad. Con esta entrada pretendo hacer un pequeño resumen de este tiempo políticamente convulso que me ha tocado vivir y recalcar, a todo aquel vecino o miembros de diferentes asociaciones con las que he tenido contacto, que mi compromiso para con sus necesidades y mi interés por escuchar y solucionar sus problemas sigue tan en pié como el primer día. Les pido que tengan en cuenta la persona, tengan en cuenta mi trabajo y den por seguro que lo seguiré realizando, ahora con más ilusión gracias a la percepción de poder influir de manera activa en las decisiones del Consistorio a partir de mayo.

Haciendo una pequeña recapitulación, me uní a UPyD en febrero del año pasado, desde ese mismo mes, ejercí como Delegado del Distrito 3 de Oviedo para la formación política, una labor que consistía en ser la cara visible del partido en los barrios de esa zona y que para mi, iba más allá del contacto con asociaciones de vecinos y comerciantes. En el distrito que se me asignó contacté con 9 asociaciones de vecinos, las más importantes, varias plataformas y dos asociaciones de comerciantes. Conseguí ser lo suficientemente conocido como para ser una referencia con la que se contara a la hora de avisar de reuniones y eventos en los barrios. En este punto me gustaría recalcar que debido a mi labor, constante y desinteresada, siempre mostré ligeras discrepancias de forma interna con la manera de gestionar las relaciones con las asociaciones, desde otros distritos y especialmente desde el Consejo Local, tanto a la hora de establecer contactos como a la hora de realizar reuniones.
Las reuniones internas con el Consejo Local eran una muestra de lo que estaba mal, ya que en lugar de hablar de los problemas de Oviedo, que yo conocía de primera mano, se hablaba de Podemos, Ciudadanos o de política nacional, en lo que a mi siempre me pareció una muestra del desconocimiento o poco interés, por parte de algunos de los responsables, de la situación a pié de calle, la situación del Ayuntamiento y la política local. Para otros también puede achacarse a un delirio de grandeza por parte de algunos miembros del CL, que debían pensar que su “cargo” les aportaba un estatus que les obligaba a posicionarse sobre estos temas, realmente intrascendentes para el día a día de la ciudad.
Posteriormente y tras unos acontecimientos dentro del partido, en los que personas que ostentaban cargos locales de responsabilidad estaban dinamitando desde dentro la candidatura a Oviedo, tuve la oportunidad de desempeñar el mismo trabajo pero a nivel local. Para muestra del cambio, en poco más de un mes conseguí presentar a la candidata y reunirnos con tantas asociaciones como el anterior Consejo Local había hecho en seis meses.
Pero la mayor satisfacción fue la de colaborar intensamente en la redacción del programa. Un programa para el que se estudió, como nunca antes, a quién estaba dirigido, que se redactó con el consenso de cada uno de los grupos de trabajo del partido y de cada persona que quiso colaborar, y para el que se redactaron propuestas concretas, directamente derivadas de las demandas vecinales recogidas. Tres puntos del programa completamente nuevos, y otros tantos con un desarrollo propio tan diferenciado que hacen que me sienta orgulloso de haber pasado dos semanas privándome de sueño, junto con otras dos personas que han sido el mejor ejemplo de cómo desempeñar la actividad política y trabajar por un fin.
Por todo lo acontecido y con la intención de seguir trabajando por la consecución de ese  fin, así como pretendiendo hacer prevalecer las ideas y el trabajo realizado hasta ese momento, con la esperanza de que no cayera en saco roto, acudí el día 8 de abril, libremente y con el amparo del Artículo 41. D de los estatutos del partido, para votar a favor de una confluencia que siempre consideré necesaria y siempre defendí abiertamente. Mi sorpresa fue asistir a la reunión más multitudinaria hasta la fecha y en la que se aprobó la confluencia con Ciudadanos con el respaldo de casi 100 afiliados

Tras varias salidas de tono y reacciones desproporcionadas por parte de la dirección del partido, sólo me ha quedado claro que pretenden utilizar las elecciones municipales como test para calcular sus movimientos ulteriores de cara a las elecciones nacionales, con el consecuente sacrificio de la labor de los afiliados de base. Si a esta clarificación de intenciones le unimos la fulminante destitución del Consejo Territorial de Asturias por ejercer libremente una consulta amparada por los estatutos, y el cese inmediato del Equipo Gestor de Oviedo, del que era miembro, por parte de una Gestora impuesta desde Madrid y sin dar ningún tipo de explicación, decidí darme de baja de un partido que en sus estatutos e ideales sigue representándome, pero no lo hace en su proceder dictatorial ni en su exigencia de lealtad ciega.

Sin crítica, sin divergencia y sin desencuentros que obliguen a buscar puntos de acuerdo, el avance es una quimera. La política debe reflejar la voluntad de acuerdos que los ciudadanos exigen para verse representados en los cambios acuciantes que necesita este país, y si un partido no es capaz de pactar con otro que se mueve en su mismo espectro ideológico, no representa el cambio que demanda la ciudadanía y que el mismo propugna. Del mismo modo, un partido político es una herramienta con una función clara, por ello, no priorizar la presencia en las instituciones o considerar este hecho como algo secundario, lo hace tal útil como usar un martillo para pintar una pared.

En cuanto a mi, sigo trabajando por los vecinos, sigo impulsando las propuestas que ellos me presentaron desde el mismo espectro político, y sigo aportando las mismas ideas y soluciones que aportaba antes, solo cambia el color, porque la voluntad de sumar, de ser útil y de valorar mi trabajo y el de mis compañeros sólo la hemos encontrado fuera de la que era nuestra casa, nos has amparado como independientes dentro las listas de Ciudadanos.
Soy miembro de la Plataforma Encuentro (aún por presentar) y no estoy a la deriva como ha dicho la prensa, no soy un naufrago, a diferencia del barco al que pertenecía yo sé perfectamente a dónde voy, he decido seguir el rumbo centrado y marcado desde un principio, he decido no ser un títere del capitán o el resignado que toca el violín hasta el último momento, he decidido que mi trabajo importa tanto como el que otros realizan a nivel nacional o en los juzgados, un trabajo que para los vecinos y comerciantes con los que he tratado resulta relevante e incluso decisivo si el mismo se plantea desde las instituciones. No he traicionado a nadie, porque mis compromisos personales eran con los vecinos y vecinas. No he traicionado ninguna idea ni el trabajo porque era mío y sigue conmigo. No he dejado de ser leal, simplemente porque esa palabra en este contexto no computa.

Ahora soy más libre, soy más útil  y he recuperado la ilusión por trabajar.

El Conceyín EXISTE y su puente también

Existe en el denso refranero español una frase que reza “cualquier tiempo pasado fue mejor” y que para mi, en el ámbito político o urbanístico, representa la falta absoluta de cumplimiento de objetivos relacionados con el bien común y la desconexión entre la Administración y unos ciudadanos que ven como ésta, en lugar de dar prioridad a sus necesidades, hace prevalecer los intereses, generalmente económicos, de terceros.

Como muestra no hay mas que repasar la vorágine urbanística de los últimos años, que a pesar de haber sido corregida duramente por la realidad del mercado, sigue reflejada y completamente vigente en el Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad de Oviedo
Un Consistorio que sigue empeñado en recuperar estos tiempos pre-burbuja, anunciando grandes obras, que no se materializarán, para su propaganda electoral y que emplea aún, métodos de los tiempos del “todovale” para la ejecución de las pocas obras que le permite el escueto remanente económico de años pasados.

Al respecto de los métodos del Ayuntamiento para acometer las pocas obras pendientes hoy me gustaría denunciar, a través de este escrito, una actuación concreta que me atañe personalmente, como es la ejecución de la Senda Medioambiental del Nora.

Primero comentar que el apodo de “medioambiental” le queda realmente grande, al haberse realizado en una rivera claramente contaminada durante años, sin ningún tipo de limpieza en décadas y en la que existen, aún hoy, 3 puntos de vertido al río.
Para acometer las obras en la zona, iniciadas hace 3 años, la primera empresa realizó un acceso temporal a través de la rotonda que existe en la Corredoria, justo antes de cruzar el puente que da acceso a Parque Principado y al Polígono del Espíritu Santo, al final de la calle Llaviada. Este acceso temporal, se realizó exclusivamente por las protestas de los vecinos de la zona, que veíamos peligrar nuestras casas ante el paso de camiones y maquinaria pesada. A los pocos meses la empresa quebró, pero la siguiente, Sardesa, siguió utilizando el citado acceso para completar la senda y los huertos urbanos. A los pocos meses, las obras fueron paralizadas por segunda vez , en este caso durante 8 meses, y debido a la invasión sin autorización de una finca privada para realizar algunos trabajos sobre la senda. Debido a este nuevo contratiempo causado por la falta de planificación, el Ayuntamiento de Oviedo decide comenzar una huida hacia delante, con la pretensión de, al menos, entregar los huertos urbanos a tiempo, lo que provoca que el citado acceso de obra, que había sido utilizado durante 3 años, quede cerrado y consecuentemente se desvíe el tráfico de maquinaria pesada por una caleya, ejecutada por el método de sextaferia por los vecinos de la zona en el año 81, y bajo la cual discurren tuberías de saneamiento, desagüe y agua corriente. El acceso a esta caleya se produce a través de un puente de piedra centenario, que a pesar de estar al ras del actual nivel del terreno, sigue estando hueco, y bajo sus arcos discurren también tuberías de agua y saneamiento, un puente y una caleya que el propio Ayuntamiento protege, al limitar el acceso a vehículos cuyo peso máximo autorizado no supere los 3500kg, un puente al cual sigue una granja tradicional centenaria, sin cimientos, con su propio hórreo, también centenario y catalogado por el principado de Asturias, los cuales disponen de su correspondiente antojana.
Por este puente han llegado a pasar durante las obras, sin autorización ni seguro por daños, camiones de hasta 24.000kg, la mayoría de 14.000kg, que han causado daños visibles y seguramente otros tantos subyacentes, han agrietado los cierres de finca, causado desconchones y gritas en la fachada, goteras en el tejado de la vivienda, y por último, han causado daños estructurales en el hórreo. Las obras no han sido señalizadas debidamente en ningún caso, ni han respetado tampoco las Ordenanzas Municipales al respecto de la limpieza de los viales, por no mencionar que debido a la premura de la Alcaldía, han permanecido abiertas al publico durante los meses de parón, sin estar terminada y pudiendo haberse producido algún accidente. Todo ello mientras los vecinos, la asociación de vecinos ASPARVE y el partido UPyD Oviedo, denunciábamos mediante escritos oficiales esta situación en el Registro Municipal, e incluso los vecinos presentábamos quejas y denuncias de manera casi constante a la Policía Local, que en la mayoría de los casos, ni se presentaba en el lugar.

La gota que colmó el vaso fue la semana pasada, cuando el Ayuntamiento de Oviedo y la Policía Local, permitieron la instalación de unas señales que nos prohibían aparcar en nuestra propia antojana, sin consultarnos como propietarios del terreno y sin la preceptiva antelación de 72h para la colocación de las mismas. Fue cuando, en un momento de tensión, en la misma comisaría de Policía Local exigí la presencia en la zona de un Mando, o tomaría cartas en el asunto, derribando por mi cuenta un puente sobre el cual, la ciudadanía y el Ayuntamiento tendrán derecho de paso, pero que por su construcción y emplazamiento pertenece en estructura a mi familia. Lo curioso de la escena es que en lugar de ficharme, al fin, se nos hizo caso.
Llegar a este extremo es una situación que no se puede tolerar en una democracia, en la que se supone que la Administración es la primera en cumplir con las normas que ella misma propone. Del mismo modo se supone que el Consistorio debe velar por el interés común, aunque en este caso sólo se ha centrado en cumplir los plazos del Alcalde y librar de problemas a su concesionaria de obras favorita, permitiendo que la misma pisotee las normas y con ello a los vecinos.

Los vecinos estamos encantados de que se finalice el paseo, de tener al lado unos huertos urbanos y de que se ponga atención en una calle que ni siquiera aparece en los mapas del Ayuntamiento, pero no estamos dispuestos a que nos pisoteen con el incumplimiento constante de las normas y pongan en riesgo nuestras viviendas.
Esta lucha, como tantas otras, no ha sido solo por nuestra zona, sino para que gracias a nuestra determinación, otros vecinos no sufran los mismos percances que nos están ocasionado a nosotros. De momento, seguimos peleando por el arreglo de los desperfectos y por una ampliación de la calle que si bien puede llevarse nuestro centenario puente por delante, al menos respete nuestros derechos, ya que hasta el momento hemos cumplido con toda nuestras obligaciones como ciudadanos.

Caunedo pretende dilapidar 120.000 € del presupuesto municipal en un concurso de ideas manipulado con fines electoralistas

Imagina un Bulevar

Imagina un Bulevar denuncia la apropiación indebida de su nombre por parte del Equipo de Gobierno para justificar una pantomima de proceso consultivo

La publicación ayer de la convocatoria del concurso de ideas para los accesos a Oviedo por la antigua Y constituye un paso más en la instrumentalización por parte del Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de una iniciativa popular y su conversión en mera propaganda electoral, como viene denunciando desde finales del año pasado Imagina un Bulevar. La bases del concurso así lo demuestran:

  • La propuesta elegida en este simulacro de consulta ciudadana no será vinculante para el Ayuntamiento de Oviedo. Éste es el concepto de participación del Equipo de Gobierno municipal: “presentadnos vuestras ideas, pero la decisión última nos la reservamos para nosotros”.
    El Ayuntamiento se reserva el derecho a designar a cinco de los siete miembros del Jurado; lo cual deja amplio margen al Equipo de…

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Las trampas del concurso de Caunedo

Gran resumen de las diferentes “trampas” que se han redactado dentro del “proceso participativo” plateado entre PP e IU para que el Ayuntamiento de Oviedo, y por tanto el PP, no pierda en ningún momento el control del proyecto.
El punto que más gracia me hace: “En el caso de que la participación en la votación se menor a 5.000 personas, la propuesta ganadora será la que mayor puntuación haya recibido por el Jurado”.
traducción: “Si no votan 5.000 personas haremos lo que nos dé la real gana, porque si”.
Dejando de un lado las fechas (que ya lo convierten en papel mojado) y obviando la multitud de hechos que permiten impugnar el proceso “participativo” por parte del Ayuntamiento o a colectivos afines a su idea en caso de algo salga en contra de sus oscuros intereses; me gustaría resaltar que cualquier fuerza política o asociación que se adhirió o apoyó a la plataforma desde un principio también apoyaba el manifiesto y por tanto, el proceso participativo con el resultado del mismo, por eso no se entiende como IU ha dado este balón de oxigeno al PP con los presupuestos y ha traicionado con ello a la plataforma y al proceso.
Este pacto difiere diametralmente del manifiesto de la plataforma Imagina un Bulevar, que tanto PP como IU apoyaron en un principio y que ahora, por motivos sin determinar, ambos traicionan. Otros seguimos apoyando a la plataforma y su manifiesto, así como defendiendo el proceso participativo, otros como UPyD, EQUO o Podemos, no solo el último por mucho que se empeñe el PP.
Un proceso participativo consiste en PARTICIPAR, el Ayuntamiento (PP) comete el mismo error que el Principado (PSOE) con los terrenos del antiguo HUCA al confundir participación con opinión, o peor aún, con votar…

Imagina un Bulevar

Tras haber sido apeado del proceso participativo “Imagina un Bulevar”, el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Oviedo ha decidido lanzar un simulacro de proceso consultivo que en nada se corresponde con la verdadera participación ciudadana impulsada por nuestra Iniciativa. Esta maniobra de carácter claramente propagandístico se fundamenta en un Pliego de Bases para un concurso de ideas lleno de ambigüedades y líneas rojas:

  • En el primer artículo del Pliego se dice que «la solución a adoptar desde el viaducto de Ángel Cañedo hasta la Plaza de la Cruz Roja se encuentra condicionada en el momento actual, al no poderse contemplar en la actualidad los posibles destinos de la Fábrica de La Vega. Las soluciones que se ofrezcan en dicho tramo final, se considerarán a modo de propuesta de solución». Es decir, que si las propuestas no serán vinculantes para el Ayuntamiento de Oviedo porque «podrán ser utilizadas parcial o totalmente…

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